Hilos de Alma


A veces es necesario echar la vista al pasado, mirar a lo caminado y terminar de cortar los cabos que todavía te atan a él. Tener el valor de enfrentarte no a lo que temes ni a lo que piensas, sino a lo que sientes en el fondo de tu corazón, de tu alma, en tu interior.

A veces las barreras físicas no son suficientes para eliminar algo. A veces hay algo, un extraño lazo invisible que conecta y que tiene una longitud infinita capaz de atravesar el mundo si es necesario, o incluso darle una vuelta completa. 

Dicen que cuando se corta uno de estos hilos, en alguna parte del mundo, llora un alma, muere un árbol, se cae una montaña. Dicen que cuando se corta uno de estos hilos, el día se levanta rojizo como la sangre, y que la lluvia no calma a la naturaleza. Dicen, que cuando uno de estos hilos se corta, una parte de ti muere y jamás levanta cabeza.

Pero pocos llegan a saber que en ciertas ocasiones, cuando cortas uno de estos hilos, puedes elevarte tan alto como el viento de poniente. Ironías de la vida, supongo.

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