Fuego


Escucho la música del mundo mientras camino por la calle y el corazón comienza a bombear con su extraño ritmo. Oigo a la gente gritando y como la música comienza a subir de volumen haciéndome perder por completo el control de la vida. Es mejor empezar a correr si no puedes soportar el calor.

Me hace libre. Soy libre. Pierdo el control. Noto este calor tan intenso en mi interior que se levanta con el alba y se adormece con la luna, noto ese fuego en mi alma que no me deja descansar consumiéndome, derritiendo el hielo del futuro congelado.

No sé lo que estoy haciendo esta noche, sin embargo cuanto más corro más fuerte me siento, no sé si lo que hago está mal o está bien, pero lo que sí sé, es que quiero que te quedes en mi cuarto. Aquí y ahora. Te voy hacer olvidar el pasado a base de sudor y fuego.


Que el mundo se vaya a la mierda mientras tú y yo somos uno en la oscuridad.

Entradas populares de este blog

Oído, visto y sentido

A las bravas

Alicatado