Sensaciones

Abre las manos al universo. Siente el viento eléctrico que te recorre cada una de las neuronas y nervios que tienes en tu cuerpo. Camina descalzo sobre la hierba escarchada sintiendo el hielo en tus dedos. Dale un beso a quien quieres pero ten vergüenza de decirle te quiero. Mirar caer las hojas en un bosque lleno de silencio. Mirar en las aguas de un lago que te devuelven tu reflejo. Notar el calor de las brasas de una hoguera que se encendió en el infinito con el suspiro del tiempo. Coge aire en los pulmones cargado del aroma salado. Siente la vida a cada instante que surja del mundo. Siéntela. Muy adentro. Haz esa esencia la fuente de tu interior y de tu caminar. Aviva los recuerdos que yacen ocultos debajo de la cama. Enfréntate a los miedos de los que huiste en el pasado. Llora cuando tengas ganas, y cuando no, no hace falta que fuerces una sonrisa. Escucha como late tu corazón antes de cerrar los ojos para dormir y asegurarte de que sigues vivo. Da gracias por estar vivo. Mientras haya vida siempre habrá esperanza. Pero sobretodo, nunca jamás te des por vencido. Solo las personas que aprendan a disfrutar de las cosas más insignificantes de la vida, serán aquellas verdaderamente dignas de decir que han vivido plenamente.

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