Puerta del Sur

Es en los momentos de mayor cansancio y tristeza cuando el cuerpo debe de encontrarse en calma. Cuando veas que el reloj del martirio baja lentamente haciendo que cada segundo sea una puñalada en tus muslos y el sudor de tu frente se te meta en los ojos cegándote por completo.

Será en ese momento en el que estás solo ante tu propio sino en el que tendrás que encontrar la fuerza para levantarte a ti mismo. Para bucear en ese rincón que hay en el lado derecho del pecho donde late oculto un corazón invisible motivado por la pasión, la fuerza y el ímpetu aletargado. 

Es en los últimos minutos que, cuando tu mente ya se nubla, el cansancio encuentra el resquicio para plantar su semilla, para obligarte a cesar en tu empeño, en tu meta, en tu sueño.

Mago de Oz decía que un sueño solo muere cuando se hace real, y no hay una mayor realidad que hacer de modo de vida el cumplir tus propios sueños. Llegados a este punto, fe en Dios, y adelante.


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