Negro en negativo


Lágrimas bajo la lluvia camuflada en forma de sonrisa. Compasión floreciente del brillo de tus ojos bajo el amanecer de la Luna, el aroma de tus pupilas verdes iluminando el atardecer azulado de la costa invernal llena agua, piedra y acero.

Huele a papel recién impreso, a tinta quemada y a cuero curtido. El olor de la leyenda y de los libros rodea todo lo que tengo a mi alrededor, y el negro en negativo es el único color que manda en la estancia, lo único que mis ojos pueden ver.

Entonces los cierro. Cojo aire en los pulmones y noto el viento que atraviesa el jersey, noto el aroma de tierra y de la historia que brota bajo los rayos del sol en el horizonte, abro los ojos, y entonces salto al vacío dejándome llevar por esa sonrisa que me hace perder el Norte. Dejad que ésta noche que empieza pierda el Norte de nuevo.


Entradas populares de este blog

Oído, visto y sentido

Dos cero dieciocho

A las bravas