El Secreto de la Noche


Tengo la sensación de que te conozco y aún no te he tenido delante. La sensación de saber donde se oculta cada defecto y cada brillo de tu alma, cada roce y cada punto débil de tu cuerpo.

Miro los eternos atardeceres bajo la luz de las luciérnagas, respiro los vientos del Norte cargados de agua de mar, y recuerdo un perfume que jamás he logrado oler.

Te siento pero no te conozco. No entiendo la extraña sensación de saber que estás aquí, que tienes algo mío que levo tiempo buscando, que eres la pieza que le falta a mi puzzle y a mi camino. El mapa que complete este viaje.

Por las noches cierro los ojos y te noto. Escucho los latidos de tu corazón en la música del silencio, en el sabor del frío, en el roce de tu vacío a mi lado. Pero como en cada ocaso Morfeo aparece antes de tiempo.

Veo tu rostro dibujado en la oscuridad de la noche, pero me pierdo de nuevo en la luz del sol. 


Entradas populares de este blog

Oído, visto y sentido

Dos cero dieciocho

A las bravas