Sonrisa

Por fin ese muro ha caído. Libre. En el aire flotando como si fuera una nube. Sintiéndome como hace mucho tiempo que no me siento. Demasiado tiempo. Esa sensación que tienes de coger aire, de hinchar el pecho hasta notarlo a punto de reventar, a punto de colapsarse por la felicidad, porque en tu interior ya no tienes una carga, una carga que desde hace mucho tiempo deseas sacarte de encima. Bendito Alcohol. El mirar por la ventana sin miedo y decir "he dado un paso", poder decir por fin que he dado ese paso.

Creo que las personas estamos unidas por una serie de largos, invisibles y duros lazos. Que aunque la distancia sea grande, aunque no puedas hablar con esas personas algo en tu interior te dice que si tiras del lazo, ellos vendrán a tu lado. Sí... No hay mejor sensación que la del abrazo de un buen amigo, y el de un camino nuevo que se abre ante ti. Felicidad, espérame... ¡Que allá voy! =)

Entradas populares de este blog

No enemies

Piedra y agua

Ratón y mantequilla