Escritura Abstracta.

Y chasquean las luces. Se ven como las linternas de imitación bombilla son cómplices de la lujuria y ¿Por qué no? De un extraño y peculiar sentimiento. Una mezcla entre traición y malversación, (ahora puedo entender cómo se sienten los veintiséis millones que desaparecieron del ministerio de defensa), como un tres más uno donde el uno es un sujetavasos, un sacafotos, un puto y perfecto miserable que quiere pero no puede cambiar lo que es.

Strong, eso es lo que pone un papel unos metros más atrás, un papel mojado que será tarde o temprano recogido por algún basurero, para algo cobran. Un trozo de árbol destrozado por algún desaprensivo sin escrúpulos falto de efectivo.

El tiempo da cuenta y es testigo de cómo corazón y pensamiento no son más que los nombres que recibe la máscara del diablo. Ahora que caiga el telón, un telón pintado con la luz de una campana. De un mechero rojo con medio gas y mucha llama. Una llama que exhalará su último aliento para morir triste y solitaria en alguna olvidada estación. Una llama que brilló como el Sol, pero que tiene una cara oculta como la Luna.

Entradas populares de este blog

Oído, visto y sentido

A las bravas

Alicatado