Amaria

Muchas veces te pueden fallar aquellas personas que más necesitas.

Puede que un sueño por el que llevas trabajando lo que no está escrito de pronto se desvanezca entre tus manos, o incluso puede que cuando te flaqueen las fuerzas y no tengas donde apoyarte, tengas que poner la rodilla en el suelo.

Pero ante todo tranquilízate, ante todo respira, escucha los latidos de tu corazón y respira. Estas vivo.

Cuando la vida sea una cuesta arriba y creas que las fuerzas no te van a llegar; cuando la inspiración yazca muerta mientras espera alguna caricia del viento de poniente que sea capaz de revivirla; cuando la esperanza yazca enterrada bajo una losa de granito y todo esté perdido, entonces y solo entonces, no te des por vencido.

Recuerda lo que se dice y lo que se aprende de Galicia, que nunca choveu que non escampara, y es de una hermosura terriblemente increíble el correr sonriendo debajo de la lluvia.


Entradas populares de este blog

Oído, visto y sentido

A las bravas

Alicatado