Tomorrowland

Quemar la vida y la ironía, quemar el pasado, los sentimientos perpetuos que toca desterrar, es la pura realidad bañada entre vodka y coca-cola, entre recuerdos pasados quemados por sentimientos que jamás obtendrán una respuesta.

El cometer errores es algo normal, y es una pena que no se cometan más a diario para encaminar la vida entre esa cocaína, esa droga dura que segregas por los poros del cuerpo como su fuera puro sudor, y lo que pueda llegar.

Hay formas de romper con el pasado, formas y formas, supongo que la más radical es la mejor. Es como esa parada que haces en el camino y luego no quieres reanudar, pero hay que hacerlo. Toca seguir.


Aprender del pasado, errar en el presente, y construir el futuro. Las estrellas han hablado y esta vez toca obedecer, formarse, y proseguir siendo ese caballero errante que lucha cada día por cada amanecer, ese Caballero de las Causas perdidas.




Entradas populares de este blog

Oído, visto y sentido

Dos cero dieciocho

A las bravas