Como si fuera un caballo rebelde



A veces crecemos sin darnos cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, y para cuando queremos darnos cuenta, ya es demasiado tarde. Durante largo tiempo se han defendido causas imposibles, se le ha hecho frente a males abrumadores, y se ha combatido a la tiranía con la espada de la verdad, aunque en algunas batallas, esta no lograra impactar en la armadura de engaños y miedos creados por el mal.

Te centras en reventar ese escudo de tinieblas que oculta los secretos más turbios que hayas descubierto en tu vida, pero nunca es suficiente. Te estrellas contra un muro por qué no tienes más fuerzas, y lo único que puedes hacer es gritar, gritar y patalear hasta que se te escuche en los confines de la tierra.

Una vez alguien me dijo que todo lo que estaba haciendo jamás serviría de nada. Voy a demostrarle que se equivoca, y que es por gente que piensa como él, que hasta el día de hoy, las cosas no han cambiado.

Pero esta noche toca cerrar los ojos y dormir, toca sentir de nuevo el abrazo de Morfeo, y mañana… Mañana es otro día, y otra batalla que librar. Como si fuera un caballo rebelde.




Entradas populares de este blog

Oído, visto y sentido

A las bravas

Alicatado