Y sigo cantando con la luz apagada

La miré consumirse como quien mira un eclipse de Sol. Mis ojos interrogantes intentaban buscar una razón, un motivo que me impulsará para hacer aquello que hice. Que encendiera la cerilla y la gasolina para quemar el pasado. Dicen que el fuego lo borra todo…

Abrí la caja de latón que guardo debajo de la cama, y con sumo cuidado, saqué el pañuelo que había envuelto con duda, pesares y alguna que otra lágrima.

Y entonces, el fósforo y la luz blanca dieron paso al fuego.

Me quedé sentado mirando como los recuerdos, las llamadas, las fotos y las luces de Navidad giraban en mi cabeza buscando la salvación de las llamas. Pero cerré los ojos mientras el fuego avivado por el alto octanaje del combustible consumía una parte de mi…

Minutos más tarde me hice la pregunta… ¿Olvidar o Recordar?

Qué difícil es engañarse a uno mismo… No hay mayor batalla perdida, que aquella que no se ha peleado.

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