"Negocio a plazo fijo"

  Precipitado... Impulsivo... Cambiante... Temeroso... Miedo... Muchas veces hacemos cosas sin pensarlas bien, sin razonar si es correcto o no embarcarnos en un viaje con alguien desconocido. Hay mucha gente que de buena fé dice no haces bien, otra en cambio dice hazlo, cierra los ojos, cierra los oidos, mira en tu interior y busca lo que de verdad quieres. Hay un gran frase a lo largo de la historia que dice "Pienso, luego existo". Quiero desmontar esta frase ahora mismo, en este preciso instante porque no es así, creo que debería ser "Siento, luego existo" porque muchas veces nadie, nisiquiera nosotros mismos, somos capaces de pensar y solo podemos guiarnos por un impulso, un latido, un rumor que nace en el pecho y se encierra en el estomago hasta que tu alma se lo lleva consigo al otro mundo, un sentimiento. 
Nunca, jamás, a lo largo de nuestra vida, conseguiremos conocer al 100% a una persona, eso es imposible. Puedes conocer su forma de pensar, de actuar, de caminar, de besar, de mirar... Pero nunca podrás conocer lo que siente una persona en su interior porque eso es algo individual, es algo que nace en nuestro corazoncito que lucha por escucharse fuera del pecho, y encontrar el sonido de algún cascabel lejano que lo guíe. ¿Es lo mismo ahora que dentro de un mes? Sí ¿Porque? Porque un simple momento, una simple fecha, no puede marcar algo tan grande como un sentimiento. Desde el momento en el que se le pone una fecha al amor, este está condenado a morir. 

                 Nunca pongais una fecha porque no sirve de nada. Simplemente poner un momento en el cual vuestras miradas se cruzaron, surgió una timida sonrisa, y la continuó un tierno beso de amor.

       No podemos querer a una persona por que sea bella; No nos daríamos cuenta de que esa persona es en realidad bella porque nosotros la queremos . - Miguel Mahía

Entradas populares de este blog

No enemies

Las pilas de Nesperino

Nothing or all