Bloques de Mármol

Existirá un día en el que los rayos del Sol no salgan nunca más; Existirá ese día en el que pruebes tu último gramo de agua y engullas tu última ración de aire, ese día en el que último reflejo del atardecer se estrelle contra el brillo de tu pupila.

Llegará un momento en tu camino en el que tengas que pararte porque llegas al final; Llegará ese momento en el que pondrás los pies en el borde del abismo y comenzarás a volar para buscar respuestas al otro lado del horizonte, más allá de la eterna llama que avivó y alumbró tu pasaje. 

Ese día llegará. No se sabrá cuando, ni tan siquiera sabrás si has dejado algún asunto pendiente. En las manos de cada uno está el dejar su marca y su huella en la tierra, y en las mías, el cincelar el bloque de mármol blanco que la vida me otorgó como camino, como destino, y como libertad.

Cada hombre, mujer, y niño es libre de emplear el cincel como deseé, y yo he escogido que mi camino sea permitir que esa libertad perdure hasta que el último ocaso se estrelle contra el brillo de mi pupila.

Hasta que el último ocaso lance su sombra más allá de las estrellas.



Entradas populares de este blog

Oído, visto y sentido

A las bravas

Alicatado