Preguntas

¿Y si no? ¿Y si me arriesgo a ser llevado de nuevo por delante? ¿Y si me olvido de todo y lo intento de nuevo? ¿Y si no lo hago? ¿Y si vuelvo a salir escaldado? ¿Y si no es otra cosa que un nuevo tira y afloja? ¿Y si y si?

Segundas partes nunca fueron buenas, y esta puta frase me sigue martilleando en la sien, en la cabeza, en la conciencia. ¿Pero qué hago entonces? ¿Silencio los impulsos o me guío por ellos? ¿Por qué es más fuerte un latido que mis neuronas? ¿Por qué puñetas sigo queriendo realizar imposibles cuando es algo imposible en toda regla? ¿Para qué intento hacer esto? 

Ni la lluvia me permite evadirme ahora. ¿Por qué las gotas ni me permiten olvidarme de ti ahora que ya te han tocado? ¿Es porque ya te han besado la sonrisa y el brillo de la mirada? ¿Porque quizá  se han instalado en cada célula de tu piel y de tu cuerpo?

Para qué me acribillo a preguntas sin respuesta cuando estoy cansado de luchas sin otro final que el mismo final.


Pero… ¿Y si tengo ganas de volver a intentarlo? ¿Y si tengo ganas de sacar el corazón del congelador?


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