Giralunas

Besar el fondo del infierno me ayudó a pensar en ti, en todo lo que aprendí para poder olvidarte, para poder enterrarte lo más lejos que pude, para poder caminar sobre tus recuerdos sin tener que llorar. He descubierto que el cielo no está sobre mi cabeza, si no en el interior de mi propio corazón.

Asesté una puñalada a las ganas de besar, ahorqué los sentimientos que pudieran quedar con vida después de gasear mi corazón. Eché sal para que jamás pudiera crecer nada en mi que no fuera desierto y soledad para evitar el dolor. Encerré en una cápsula de diamante el mundo que juré proteger. 

Pero un día comenzó a llover y se limpió la tierra. En una noche, la luna bañó la tierra baldía y con su luz alzó los giralunas, con la brisa de la noche, desterró el polvo del desierto, apago el agua el calor del infierno, y cerró las heridas que creía que nunca iban a cicatrizar.

Hoy quiero girar bajo la luna. Hoy quiero girar.



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