Los "Intereses" de la Vida

 Hay mucha gente que se puede dar por aludida con este texto, no obstante, unicamente quiero decir que no va por nadie en especial, solo por... Sacarme una espinita que no deja de molestar.

        Siempre me han dicho que mi blog es polémico por muchos motivos y que por eso la gente lo sigue, pues yo quiero, deseo,  decir lo contrario. No busco la polémica, simplemente cuento las cosas tal y como son, puedo ponerle más énfasis o no, porque no sería la primera vez que derramo alguna que otra lágrima mientras me desahogo escribiendo, o mientras transfiero a las palabras el "Don de la Espada", el don de hacer un daño tan sumamente profundo que pueda mostrarte indefenso ante la evidencia. Es inhumano y cruel, miserable y rastrero, horripilante y monstruoso, el hacer sufrir a hasta la completa desesperación y locura a las personas que te lo han dado todo, y que ahora puede que no se encuentren aquí. Ese es el cargo de conciencia que te quedará de por vida. El saber que les has hecho tantísimo daño, y que les has causado tanto dolor sangrante y punzante, que jamás podrás pedirles perdón. Es de seres denigrantes y sin escrúpulos el medir a la gente con diferentes varas, es decir, que una persona que te cae mal, resulta que ha hecho algo malo y aún así pide disculpas por ello, pero otra que te cae bien, que ha llegado a desgarrar el corazón de aquellos que te dan la vida o que te han criado, que se mantiene en sus trece y no rectifican, y prefieres apoyar a estos en lugar de ponerlos en su sitio, ya que ahora, cayas, y como resulta que hacen piña contigo por intereses comunes, pues crees que no es tan "importante". En pocas palabras, apoyas a pesar de que dañen aquello que te dotó de sentimientos, vida y patria.
Amor vs. Interés

Como me dijo un gran antepasado mío, cuya foto no sale de mi cartera: "El amor y el interés fueron al campo un día, y más pudo el interés, que el amor que le tenía". Ahora damas y caballeros, cada uno que piense en si ha obrado correctamente con quien tenía que hacerlo, yo gracias a Dios, tengo algo que se llama conciencia tranquila, y duermo plácidamente todas las noches del año.

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