Gremio

Somos los que se dieron cuenta de que por sus venas corre agua salada; los que deseamos surcar los mares e hicimos de nuestra pasión una profesión, y los que tuvimos el arrojo de seguir los pasos de nuestros ancestros cuando la sociedad que nos rodea hace años que perdió el rumbo.

Como decían en la celebración de San Telmo: Y es que marino no lo es cualquiera.

Somos gente de palabra y de honor. Amantes de la Mar y de nuestra familia. Que profesamos una profunda devoción por el trabajo que mancha las manos y limpia el alma. Por la tradición que nos ha hecho seguir los pasos de nuestros abuelos, padres y tíos, y la forma de ser que nos hace diferentes al resto.

No sólo somos ingenieros, o tecnólogos, o maquinistas navales. Somos los herederos de los valores de los que antaño ensancharon las fronteras de un país más allá de un mundo conocido. Somos hijos de la Mar y somos descendientes de la tradición; somos los hijos bastardos de Poseidón que sobrevivieron para luchar un día más.



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