Qué año tan largo

Qué año tan largo, tan duro, y con tantos sentimientos encontrados.

Porque este año me enfrenté a la última de las batallas profesionales que tenía pendientes para poder seguir adelante persiguiendo un sueño. Porque he terminado ese libro que empecé hace años, y he logrado ponerle un punto y final. Porque he hablado con mi pasado, he descubierto que no forma parte de mi presente, y que no va influir en mi futuro.

Porque me he reencontrado a mí mismo. Porque he vuelto a disfrutar con un deporte que llevo marcado a fuego en mis entrañas, y porque he descubierto que los puntos más fuertes, son aquellos que en el pasado fueron débiles y se trabajaron para hacerte mejor.

Porque he sufrido, y ha sido mucho, junto con mis compañeros y amigos en ese edificio que se llama Casa del Concello, donde hemos logrado liquidar las deudas pendientes y miramos al futuro con optimismo, sabiendo que a pesar de lo duro que ha sido este año, hemos logrado imposibles, y lo seguiremos haciendo.

Porque la intuición siempre ha estado de mi lado, nunca me ha fallado, y la verdad, si no fuera por ella, estaría perdido en más de una ocasión.

Porque este año comenzó siguiendo a mi corazón, creyendo en las historias que yo mismo escribía en mi adolescencia, y eso me ha llevado a encontrar a esa persona por la que le prenderíais fuego al mar.

Reconozco que este es el comienzo de año más ilusionante que he vivido, quizás por tener a la familia, a mi pareja y a mis amigos al lado.

2021, sólo te pido que nos traigas las fuerzas necesarias para seguir cumpliendo sueños y sonriéndole al mundo, que no falte la salud ni las personas que más queremos, y que mantengas intacto el carácter que nos hace vivir la vida como realmente deseamos.

¡Feliz año nuevo!



Entradas populares de este blog

No enemies

Piedra y agua

Ratón y mantequilla