Dos cero dieciocho

Un año más al haber. Un año más que se cierra y del que como en todos, me llevo solo enseñanzas. Si ganas, ganas, y si pierdes, aprendes. No renuncio a ser libre, pero tampoco renunciaré a ser feliz.

Este año he aprendido, y sobre todo me han enseñado. He aprendido el valor de la palabra lealtad, y lo que conllevan la responsabilidad y las cargas. He viajado, y este año que entra me enfrento al que será, sin lugar a dudas, el año en que más lo haga. El viaje que tantos años llevo esperando y a un lugar totalmente desconocido, caminando sobre el agua como hicieron cuatro generaciones antes que yo. Libre de mochilas y de cargas, siguiendo las enseñanzas de Juan Salvador Gaviota.

He conocido a personas increíbles, y otras se han apeado del viaje. He probado en mis carnes uno de esos dolores que nunca sabes que puedes llegar a experimentar, y después de poner la rodilla en el suelo, me he levantado y sigo caminando.

He conocido aún más a mis amigos y sobre todo, he aprendido a enfrentarme a los que no lo son tanto.

He empezado unas oposiciones, publicado mi tercer libro y escrito mi primer guión, quien sabe si no tendré que constituir mi primera empresa. He comenzado a trabajar para la Universidad y enfilo el final de un sueño que tengo desde los 14 años. He jurado lealtad a la bandera, a la Constitución, y he tenido el enorme honor y privilegio de ser concejal en el pueblo que me vio crecer.

He madurado. Sigo soñando, quizás más que nunca, y creo que eso nunca cambiará. Porque siempre he creído que los sueños son los que mueven el mundo, y las personas que soñamos somos sus engranajes.

No tengo ni idea de lo que me depara 2018, pero lo único que tengo claro es que quiero seguir creciendo como persona, que quiero perseguir esos objetivos tan grandes que asustan, que quiero ver mundo, y que quiero tener la salud para poder hacerlo.

Estar al lado de los míos, seguir persiguiendo sueños y quizás esperar alguna señal, de esas que acaben por ponerlo todo patas arriba y cambiarte la vida de nuevo. 

2018, veamos que nos deparas.



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