Marcas en el Silencio

De costado y sudando, para variar. No, no es una postura porno, es la forma que tiene la vida de dejarte alguna marca en el cuerpo. Alguna frase dicha sin querer y sin intención que acaba marcando más que cualquier regalo en formato físico y papel. Una marca silenciosa entre tú y yo gritada por aguja y tinta.

Siempre me hizo gracia la locución latina del totum revolutum, pero deja de hacerlo cuando estás sumergido en esa espiral de caos que te levanta los pies del suelo llevándote a tierra de nadie. Pero entonces aparece tu estela entre las estrellas marcando el camino a seguir.

El tiempo pasa para todos, pero los caminos que trazan las tortugas siempre son los caminos lentos y bien hechos… Aunque quizás el truco esté en emprender varios caminos de forma lenta y constante, tardando un poco más en llegar a cada parada, pero con la certeza de que es el camino correcto.

Y es que el tiempo no se ha detenido en estos tres años, y yo tampoco lo he hecho. Quizás es como dice Maldita Nerea, y en el firmamento haya una estrella abriendo camino, y yo la seguiré. Hasta el final. Como siempre me has enseñado. 


Entradas populares de este blog

Oído, visto y sentido

Dos cero dieciocho

A las bravas