Animal a batir


Es como cuando subes el volumen de la música y acallas el ruido del temporal que hay en el exterior. Como cuando miras al cielo y la lluvia te baña por completo. Como el chupito que tragas de golpe y que te quema la garganta arrastrando con él todo lo que haya que arrastrar.

Como el dolor de las piernas cansadas y de un espíritu en llamas, como la lágrima última que lo silencia todo. Que entierra el dolor, el sufrimiento y la fatiga.

Porque la vida es echarle cojones y arriesgarse, sacrificarse y disfrutar. Porque el dolor es solo el camino a recorrer para cruzar la meta, porque la esperanza en uno mismo es la gasolina que hace que funcione el motor. Porque el creer en uno mismo es el único límite que tienes que imponerte, y que cuando te digan que no eres capaz porque otros no lo lograron, recuerda que esos otros no han sido tu.

Que la lluvia cae hacia abajo porque la gravedad así lo quiere, así como quieren tus  sentimientos y corazón ser el animal a batir. Ser la presa que se convirtió en cazador. Ser el norte que domina al sur, el frío que hace que exista el calor.

 



Entradas populares de este blog

No enemies

Las pilas de Nesperino

Nothing or all