Paladín del Monte Ordalía

En todo ser vivo existe un enfrentamiento perpetuo entre la Luz y la Oscuridad. Es parte de la armonía universal para mantener un equilibrio, tal y como defendía el selenita FuSoYa. Que no necesariamente tienes que ser un escudero, un mago, un ladrón o un caballero. Quizás, ni siquiera tengas que ser el villano. Somos la perpetua batalla que representan el Ying y el Yang en busca del equilibrio; la lucha contra esa parte interna de la que repudiamos y a la que hemos decidido hacer frente con dolor y sacrificio para buscar una mejor versión. Hasta que llega un momento, realmente un momento que desconoces cuál va a ser, en el que asumes, y vences. Que te das cuenta de que tienes penumbra y claridad en el corazón, y te has convertido en la persona que te hubiera protegido cuando eras un niño. Y eso es lo más poderoso que podrías tener; el haberte convertido en tu propio héroe y ser el dueño de tu destino. El paladín del Monte Ordalía