Finish Him!!!

Duelen los hombros; están duros como piedras, y has cargado en ellos kilos y kilos durante tanto tiempo que hasta te da pereza echar cuentas, y aun así hay algo en tu interior que te dice adelante. No lo pienses ni un segundo. Vale la pena. Lucha, pelea, saca los dientes y camina con la cabeza muy alta, adelante; no te rindas.

Recuerdo aquel viaje que hice en solitario atravesando medio mundo con 20 euros en la mochila, cuatro bocadillos, la brújula y una botella que se rellenaba en toda cuanta fuente encontraba, en esa noche bajo las estrellas y el rocío de la mañana, pero sobre todo recuerdo la sensación de estar a una décima de pulsación de decir "a la mierda todo, que yo me bajo", y dar un paso más. Aquí nadie se rinde.

De dar ese paso apoyado en todo cuanto árbol encontraba dando tumbos por un camino empedrado, con los pies bañados en yagas de sangre y sudor, con las manos doloridas de aferrarme al bastón como único punto de apoyo… Sí, fue jodido, pero a pesar de todo siempre con la mirada al frente diciendo que lo que se empieza se acaba. No es una necesidad, es una obligación. 

Cuando tu corazón se canse de latir por el cansancio entra en juego el otro, el que no se ve en radiografías y no se palma con los dedos, que late en el lado derecho y del que nacen todos nuestros deseos y anhelos bombeándolos por todo el pecho con el único objetivo de cumplir con la palabra dada.

Porque el cuerpo sigue las órdenes que le da la mente, y la mente funcionará siempre y cuando haya un corazón dispuesto a tirar del carro.

Amigo, después de tres años y medio volvemos a vernos. Vamos a ello; Finish Him!!!


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