Muga no Jutso
Hubo quien se cansó de
llorar.
Supongo que lloró tanto que,
cuando le llega algún bache, solo puede sonreír con resignación. No porque no
duela, sino porque aprendió que hay cosas que no es necesario comprender ni
explicar. Ni tampoco derramar una lágrima por ello.
Aquello que no está en tu
mano, no debe estar en tu cabeza. Solo Dios conoce los motivos, y es más que suficiente.
Creo que por eso el dolor cambia a las personas; porque cuando lo has atravesado y sales de ahí, ya no eres el mismo. No eres
consciente de ello en los días de rosas y champán; solo lo sabes cuando pintan
bastos y barres la mesa sin un solo triunfo en la mano.
Ya lo decía Naruto: Si no te gusta tu destino, no lo aceptes. Ten el valor de cambiarlo.
Y quizá de eso se trata: de que has dejado de llorar por lo que no puedes cambiar y tienes el valor de cambiar
aquello que sí depende de ti.
