Timepiece

Normalmente suelo escribir alguna que otra entrada importante la víspera de algún día en el que vaya a ocurrir algo, y esta ocasión será diferente, pues viene justo después.

Habrá gente que me diga cuando se entere que cometí la mayor de las locuras, que por seguir a mi espíritu sin raciocinio pagaré las consecuencias, por seguir a lo que realmente me lleva pidiendo el cuerpo durante años y no lo que según ellos tendría que haber hecho.

Cada vez que miro el reloj veo como el tiempo pasa para todos y quizás en esta vida no tengamos todo el tiempo que pensamos, por ello cumpliré con la promesa que le hice a un hombre al que le debo parte de mi futuro, y seguiré el dictado de mi corazón.

Porque llevo el plan T como lema, porque la felicidad de una persona es para con ella misma, y en un mismo zapato a veces no entra diferente pie. 


Entradas populares de este blog

Oído, visto y sentido

Dos cero dieciocho

A las bravas