Demonslayer

Hay montañas difíciles de escalar, pero aunque tomes la decisión de comenzar la andanza, de nada sirve si no cuentas con un golpe de suelte que te aúpe a la cima. Nadie cree en la suerte hasta que al final necesita un poco de ella.

Cuando tienes en tus manos un proyecto que puede suponer un cambio en tu vida a todos los niveles lo único que puedes hacer es establecer una cuenta atrás, trabajar como si la vida te fuera en ello, y rezar para que todas las piedras que caigan de la cima no acaben llevándote por delante. 

Si tuviera que ponerle una banda sonora a todas estas semanas, a esos sube-bajas cargados de viajes y desvelos, le pondría la canción Hero, de Mans Zelmerlöw, y se la pondría por esa frase que define a la perfección las cruzadas emprendidas.

“Nosotros somos los héroes de nuestro tiempo, pero bailamos con los miedos de nuestra cabeza”. Ha llegado el momento de dejar de matar dragones para empezar a matar demonios, y de que los miedos se vayan por el desagüe. 


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