Escalofríos



El pasado miércoles hubo una vecina que me escribió “yo confío en ti” en respuesta a la anterior entrada, y he de decir que hubo algo, no sé muy bien el cómo definirlo, que me dio un escalofrío.

Cuando una persona te dice que te va a votar está bien, es una persona que va a meter su voto en la urna con tu nombre para que la representes. Pero ya cuando una vecina o un vecino te dice que confía en ti, su relación va un paso más allá de la papeleta ya que no solo confía en ti para que lo representes, si no que confía en tu palabra, en lo que digas, en tu criterio y en tu forma de ser.

Es algo más que una responsabilidad y mucho más que un compromiso. Cuando un vecino confía en ti, te está firmando un contrato para que cambies las cosas y no cometas los mismos errores que han cometido otros.

Hoy una persona que está de cumpleaños dijo que se venía al mundo con dos motivos; el nacer, y el descubrir el porqué. El nacer pues… no hay más pelotas, y mi porqué, creo desde el fondo de mi corazón que es que mis hijos y su generación hereden un futuro mejor que mi presente, y creo firmemente que el esfuerzo valdrá la pena.


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