Dangerous

Aguantas muchas cosas durante mucho tiempo. Te las tragas, agachas la cabeza, te putean, se ríen de ti, de lo que eres y de lo que sientes, de lo que defiendes y de lo que crees. Tragas y callas por miedo a las represalias, por miedo a que vayan a por aquello que más quieres, y que arrasen todo aquello que te rodea… Pero no puedes huir eternamente.

Según la RAE, el Honor es la cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo. 

Es deleznable y nauseabundo que te hagan caminar por encima de lo que eres y de lo que crees, porque si no lo haces, te juegas una paliza. Es de gente podrida el no respetar ni un atisbo la integridad de los demás, y por el propio honor, para la defensa de la integridad de uno mismo, para el no vivir con miedo, todos nuestros antepasados crearon el Estado de Derecho. 

Llevo casi 3 años en la política, y no he entendido lo que es el Estado de Derecho hasta el día de hoy. El día en el que he preferido enfundarme la ley antes que unos guantes de boxeo, el día en que el engranaje de la Justicia comenzó a funcionar.

No tengo miedo a las represalias, y a diferencia de vosotros por lo menos sé algo más que sumar, restar, y escribir. ¿Queríais guerra no? La habéis encontrado. Con mi derecho al honor amparado en la Ley Orgánica 1/1982 no juega ni Dios.


Entradas populares de este blog

Oído, visto y sentido

A las bravas

Alicatado