Ciclogénesis Explosiva

Hubo quien se pensó que podría taladrar el hormigón para plantar la semilla de la duda entre amigos de toda la vida; quien pensó que empleando la táctica del miedo y del terror iba a cambiar un grado el rumbo fijado; que iba a conseguir que se caminara por encima de los ideales que se juraron defender.

Hubo quien dijo que la soberbia nace en la mente de los idiotas que tienen en sus manos una pequeña cuota de poder, y la verdad no le faltaba verdad alguna a uno de estos hombres que luchó por la independencia Latinoamericana contra el colonialismo español, y que es el autor de estas palabras. Qué triste debe ser el no saber capitular a tiempo.

Hubo quien una vez me dijo: "No te fíes de nadie. Ni si quiera de mi". Y eso hice. Yo soy un mandado. Quien siembra vientos recoge tempestades... Y parece ser que la tormenta se llevó hasta las bragas que había en el tendal.

Nunca se deben subestimar el corazón y los ideales de un hombre honrado, y quien lo haga, muy inteligente no parece. Los idealistas nunca tenemos nada que perder, por que lo único que nos lleva a dejar de defender en lo que de verdad creemos, es que nos arrebaten la vida. 

Para unos se pone el sol en una etapa de su vida despertando al día siguiente encabezando un nuevo proyecto. A otros, les espera una larga, muy larga, noche de piedra.


Damas y caballeros, jaque mate.


Entradas populares de este blog

Oído, visto y sentido

A las bravas

Alicatado