Por aquellas personas que luchan por su arco iris

Se llega a hablar de la homosexualidad o bisexualidad como una enfermedad. Como si fuera el gran problema del mundo o de nuestro país como el paro o el sueldo del rey. Pero vamos a ver, señores de la derecha, ¿Tanto quieren aferrarse los votos de los católicos que venden sus ideales? ¿Qué más os da que se junten peras con peras o manzanas con manzanas? A caso si como dice la Iglesia “Dios nunca se equivoca porque es perfecto”, ¿Somos nosotros quienes para cuestionar la perfección de lo que es el Amor? Hay muchos que pertenecemos a la derecha que nos queman por esta serie de comentarios, (irónico que sobretodo me quemen a mí llegando a llamarme homófobo, más abajo explico porqué)  y si en algo tengo que dar la razón al a izquierda española, es que nuestro país no es laico.

Es un país donde gobierna el puto Vaticano y lo siento, pero si hay algo que aborrezco en esta vida, son la serie de farsas, montajes, calumnias y demás actos déspotas llevados a cabo por la Santa Sede.  Yo soy creyente y aunque algunos lo crean una estupidez tengo mi fe en la Virgen del Carmen, pero ¿Qué pasaría si se descubriera que Jesús se tiraba a Pedro a escondidas? ¿O a Judas? ¿Quién dice que el señor no lo mandó a la mierda por Pedro, y que por eso éste lo vendió a los romanos? ¿Qué pintaba María Magdalena en la última cena si era una puta? ¿Dónde están las pruebas de que el hijo de Dios no era marica?

Por que si no estuvo con mujeres como afirman desde la Ciudad del Vaticano, a lo mejor era porque no se sentía atraído por ellas (y recalco: CIUDAD que predica por el COMPARTIR con los pobres. ¿Se referirán a ellos? Pobres son… Pero de cerebro). A lo mejor en lugar de guardar el celibato o violar menores o condenar a mujeres y hombres que aman a personas de su mismo sexo os tendríais que violar entre vosotros. Follaros al Papa y hacernos un favor.  (Y después de decir esto, creo que ya me puedo considerar orgullosamente excomulgado. Siempre me ha gustado hacer las cosas a lo grande, y esto no sería una escepción)

Tengo la gran suerte de conocer a gente de todo el mundo. De Galicia principalmente, de todas las puntas de España, de Italia, del Reino Unido, de Francia e incluso hasta de Brasil y Chile entre otros lugares. Tengo amigos y amigas que son lesbianas, gays y bisexuales y son mejores personas que muchos heteros. Nadie es mejor que nadie, y eso es algo que se llama humildad.  ¿Duermes tu con ellos/as a caso? No, pues entonces cierra la boca. Ante todo en esta vida tendría que primar el ser buena persona, el ser tolerante, el ser una persona capaz y el ser respetuoso, algo que se me inculcó desde que era un crío. Y no señores, no he ido a un colegio de pago, esas cosas se aprenden en casa y es algo que me inculcaron mis padres. Como me decían en el colegio, “La educación viene de casa”. 

Nunca he escrito nada por defender los derechos del colectivo de GLTB o como se escriba, pero este año con todo el revuelo que hay creo que es un tema que debo colgar en el blog. Se puede ser de derechas y no ser un maldito intolerante, gilipollas, bocazas o subnormal. Se puede ser de derechas y ser persona, así que no todos vamos en el mismo saco, de hecho, no me escondo y la gente que de verdad me importa, y aquellos que creo conveniente que lo sepan, saben que yo le doy a la carne y al pescado, a las peras y a las manzanas, y ni me avergüenzo, ni me escondo por ello. He estado mucho tiempo haciéndolo y se acabó.

No obstante todos tenemos que darnos cuenta de una cosa. No podemos anclarnos en el pasado señores y señoras. Los tiempos cambian y con ellos cambian las personas. Aunque la verdad, esto existe desde la época de los romanos, allá cuando se montaban las bacanales entre soldados y prostitutas y demás. Hasta los dioses se “mancomunaban” entre ellos. Estamos en el siglo XXI. Un siglo donde no todo se cura con agua bendita. Donde puede que exista un Dios y si existe, lo más seguro es que quiera que seamos felices. Se puede ser de derechas y tener los pies en la tierra. Joder hasta Esperanza Aguirre apoya a Felipe González en algunas declaraciones sobre estos temas y sobre ciertas drogas, ni hablemos de ciertos políticos que se saben que son de todas las aceras posibles habidas y por haber mas nunca se les dice nada.

 Lo que tenemos que hacer, es evolucionar y convertirnos de una vez por todas en una puta sociedad occidental como Dios manda. Tenemos que convertirnos en seres humanos.

Entradas populares de este blog

Oído, visto y sentido

Alicatado

A mi manera