Crear un mundo a partir de su olor

            Caminaba sin rumbo entre los entresijos de los sueños y las telarañas de las pesadillas, a medio camino entre la inconsciencia y el delirio, ese delirio que era el oler su perfume cuando ella lo besaba en el cuello y notaba como se le erizaban los pelos de la nuca. Caminaba sin rumbo por los eternos pasillos del tiempo con la perseverancia como guía, continuaba por el tortuoso laberinto del destino, orientado por el aroma de ese perfume que lo identificaba con ella... Y hoy, antes de dormir, cuando estaba tirado en la cama y notaba el frío tacto de las sabanas en su torso, recordó aquel momento en el que habían pasado su primera noche juntos y como su temblorosa mano se aferraba a su pecho. 
Le pareció tener la sensación de que el mundo se frenaba, se paraba, se detenía, pero la música que los unía continuaba su ritmo. Se distorsionaban el tiempo y el espacio. Se creaba un mundo donde el tiempo se detiene, pero no cesan el flujo de las cosas. Se crea un mundo a partir del olor de ese perfume que reposa en su pañoleta. La pañoleta portadora de su esencia, y que ella, le regaló aquel día de su tercer beso. Esa pañoleta de la que nunca se separa, al menos, hasta el día en que se muera. El día en que su alma vuele por los cielos para protegerla. El día en el que sea su ángel de la guarda. Your Guardian Angel.

# When I see your smile, tears run down my face. I can´t replace.

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