2.com

A veces, cuando ya no esperas nada, acabas teniéndolo todo.

En septiembre de 2025 escribí aquel post, De .com a .es, donde contaba la decisión de renunciar al dominio .com de Valor&Coraje. Google, en su infinita manía de externalización, me había dejado ante dos caminos: mantener el .com sin poder real sobre él, o dar el salto al .es y asumir el control completo del dominio.

Y elegí lo segundo.

Es curioso que la vida a veces tenga más sentido del humor que cualquiera de nosotros. Google siguió con su hoja de ruta y acabó vendiendo la gestión de los dominios .com, precisamente a la misma compañía con la que había contratado hace 8 meses el .es.

De hecho, tras una tarde la mar de entretenida con unos buenos amigos (Raquel, Andrés, desde hoy sois los padrinos oficiales de esta criatura), si ahora miráis el dominio de cualquier entrada o buscáis Valorycoraje.es, terminaréis llegando aquí: al lugar donde empezó todo. A Valorycoraje.com. Inciso: La turra que ha sido meter las redirecciones de los dominios ha sido legendaria. 

Hay veces en las que la vida te da lecciones hasta en las acciones más pequeñas. Tomas una decisión, asumes que has cerrado una etapa y, de repente, zasca: la propia carretera te devuelve al punto de partida, pero esta vez con el volante en tus manos. Y eso, ¿qué queréis que os diga? Es precioso.

Volvemos a estar plenamente operativos: DNS, redirecciones, configuraciones, registros… y todo ese precioso vocabulario técnico que a los ingenieros nos hace sentir importantes, aunque la mitad del tiempo estemos peleándonos con un punto que falta en la línea del código o la celda del Access/Excel que no está bien configurada.

Todo listo. Todo en orden. Porque este verano se vienen cositas. Pero eso ya dará para posteriores entradas. Marco Aurelio no nos perdonaría el no vivir el presente.