Plateado cristal

Cuando estás obligado a meter en una maleta lo imprescindible para largarte a otro país, y te sobra espacio hasta el punto de meter una TV, una consola, dos ordenadores y media docena de libros, es que tienes perfectamente claro el objetivo y la intención del viaje.

Porque es en estos momentos en los que estás obligado a meter en una maleta solo lo imprescindible que comienzas a darte cuenta de que, en realidad, más de la mitad de la maleta va vacía; que caes en la cuenta de que cargas con lo importante desde hace tiempo y que los años son una preparación para lo que está por llegar. 

Al margen de la ropa de diario y la de entrenar, lo importante se lleva en el corazón.

Nunca hay que tenerle miedo a lo que pueda venir; al fin y al cabo, todo acaba ocurriendo por una razón, y Séneca no perdonaría el no vivir en el presente. Como dijo uno de los influencers más importantes de la historia de la humanidad con su último aliento: Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.

Soltamos amarras y rumbo a lo desconocido.