Bahamut
“Acabas
de abrirte un nuevo camino. Eres un sujeto interesante… y temible”. Estas eran
las palabras que Bahamut usó para definir a Squall tras enfrentarse a él en la
base de misiles abandonada.
Es
extraño cuando bajas hasta el infierno, tocas el cielo y te encuentras con que
esto no es ni luz, ni oscuridad. No es un negro oscuro que arrastra al abismo,
ni una luz cegadora. Es como si fuera una antítesis constante: la luz que
brilla oscura.
Es
en la soledad de todo donde nos encontramos a nosotros mismos. Donde damos con
quienes somos de verdad sin el temor constante a ser juzgados, donde
desarrollamos el 100% de nuestro potencial y de nuestro carácter; donde
desarrollamos habilidades que no sabíamos ni que teníamos, donde te puedes
demostrar a ti mismo la pasta de la que estás hecho.
Es
aquí donde descubres que tal vez no eres el malo de la película, ni el héroe
que lo puede todo. Tal vez solo seas una persona normal que quiere hacer las
cosas lo mejor posible y eso, hoy en día, es jodidamente transgresor.
Nunca
sabes de lo que eres capaz hasta que lo haces. Y no hay nada más temible que
alguien que se ha encontrado a si mismo.
